Seamos una minoría Feliz, en última instancia, la minoría feliz ésta conformada por las personas con quienes deseamos estar hasta la muerte. En nuestra vida, entablamos una relación con nuestro compañero de trabajo, con el vecino, con los hermanos de la Iglesia. Conforme a la velocidad del ritmo de vida va aumentando, también se acelera la relación entre los hombres que muchas veces se vuelve efímera. Aunque esto sea así, debemos tener, sin falta, una minoría feliz con quienes podamos caminar hasta que la muerte nos separe. Por consiguiente, ellos no serán meros espectadores ante nuestra muerte, sino que participarán en el funeral sintiendo una profunda tristeza en su corazón, Jesús llamó a los discípulos que Él quiso que permanecieran con Él para pasar un tiempo juntos… Jesús les dijo la verdad a los discípulos. También les enseñó las técnicas del liderazgo y las de la relación humana. Pero había algo más importante: El Señor deseaba que ellos formaran parte de la minoría feliz, ¡que fueran soldados felices! Al principio, debió haberles sido algo imposible. Quizás comenzaron siendo una minoría infeliz. El hecho de que personas con diferencias abismales lograran formar una minoría y sentir una camaradería feliz, se debe a un milagro de Jesús tan poderoso como cuando revivió a los muertos.

Leamos hoy Juan 15:11

Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido.
Juliancho Merchán
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Abrazo