En las circunstancias actuales, la Comisi贸n para el Esclarecimiento de la Verdad siente la obligaci贸n de decir una palabra de 茅tica p煤blica, o de pol铆tica al m谩s alto nivel, desde la grandeza de lo p煤blico, por fuera de la discusi贸n jur铆dica y del debate entre los partidos.
Nos dirigimos a los ciudadanos y, particularmente, a la inmensa comunidad de sobrevivientes del conflicto, de todos los estratos sociales.
Invitamos a mantener el apoyo decidido a la convivencia y la reconciliaci贸n. A que la paz deje de ser terreno de polarizaciones y de odios.
El proceso que Colombia ha emprendido est谩 en marcha y este proceso es irreversible. Este proceso par贸 miles de muertes, masacres y desplazamientos.
De este proceso son las instituciones del Sistema de Verdad, Justicia, Reparaci贸n y No Repetici贸n que formamos con la JEP y la Unidad de B煤squeda de Personas Dadas por Desaparecidas. El Sistema es apoyado por el Consejo de Seguridad de la ONU, de las Naciones Unidas y de todos los pa铆ses amigos de Colombia.
Hoy es una responsabilidad m谩xima de nosotros la protecci贸n de este Sistema.
Nuestro apoyo a la JEP que nos asegura la justicia transicional para que no haya lugar a la impunidad en este proceso. Necesitamos una JEP robusta, rodeada de la confianza de las instituciones y de los ciudadanos, respetada en su autonom铆a. Y nuestro apoyo particular a Patricia Linares, presidenta de la JEP, quien ha sabido llevar los ataques institucionales y personales con grandeza ciudadana, serenidad, claridad jur铆dica y extraordinario coraje de mujer.
La Verdad es el centro de este Sistema. Y, por primera vez, de manera 煤nica entre todas las Comisiones de la Verdad en el mundo, esta Comisi贸n es una instituci贸n del Estado, aut贸noma. Es la primera vez que el Estado mismo se compromete a trabajar en el esclarecimiento de la verdad de la tragedia nacional, m谩s all谩 de intereses de poder o de dinero.
Esta marcha hacia la verdad de todos no la vamos a detener por nada.
Como instituci贸n estatal invitamos al valor 茅tico del respeto, respeto por la majestad soberana de las instituciones del Estado. Y pedimos que se exija armon铆a entre las instituciones como lo demanda la Constituci贸n. Armon铆a entre la Fiscal铆a y la JEP como se reafirm贸 entre el Fiscal y la Presidenta en el acto en el que estuvimos presentes. Y con m谩s raz贸n, respeto entre los tres grandes poderes del Estado de Derecho.
Nos merecemos crecer en confianza, el acumulado de confianza, de creer los unos en los otros, es el gran capital social de un pueblo y la base fundamental de la seguridad. No permitamos que se siembre desconfianza entre nosotros.
Colombia se ha ganado un lugar de honor entre las naciones del mundo como ejemplo en la b煤squeda de la paz. No podemos perder este reconocimiento que nos orgullece como colombianos.
A los excombatientes del partido de las FARC le pedimos que no pierdan esa confianza ante el debate pol铆tico en que estamos. La paz no es un asunto de los partidos. La paz est谩 ya en manos de los ciudadanos, sobre todo de los j贸venes y no va a detenerse.
Nuestra mayor preocupaci贸n est谩 en las v铆ctimas, de todos los rincones del pa铆s.
Llamamos sobre todo a mantener viva la esperanza. Hay un futuro grande en la verdad que podemos construir sobre la justicia y acogiendo nuestra diversidad y nuestras diferencias