El Consejo Directivo de la Corporación Autónoma Regional del Tolima – CORTOLIMA- aprobó el acuerdo 013 de 2018 por el cual se definen las metas individuales y globales de reducción de carga contaminante para cada cuerpo de agua o tramo del mismo en el departamento del Tolima (2019 – 2023). Y tiene como principal objetivo velar por el cuidado y protección del recurso hídrico en el departamento en concordancia con la misión y visión que tiene la Corporación.

 “El aporte que hace la corporación autónoma al proyecto de saneamiento básico de todo el departamento del Tolima consiste en que después de dos años y medio terminamos el estudio del censo de vertimientos de todo el departamento, lo que permitió posteriormente llevar al consejo directivo de Cortolima la propuesta de definición de metas individuales y globales de reducción de carga contaminante para cada cuerpo de agua en el Tolima”, afirmó Jorge Enrique Cardoso Rodríguez director general de Cortolima.

 Asimismo, este proceso se realizó para dar cumplimiento con lo establecido en el Decreto 2667 de 2012 compilado en el Decreto 1076 de 2015, la Resolución 0408 del 20 de febrero del 2018 emitida por CORTOLIMA y que los usuarios que son objeto del proyecto cumplan con la normatividad de vertimiento Resolución 631 del año 2015.

 El documento aprobado, es el resultado de un trabajo que se desarrolló y luego se socializó a los usuarios vertedores para lograr establecer un acuerdo de reducción de carga contaminante en las fuentes hídricas, trabajo que quedo establecido y publicado oportunamente en la página web de la entidad ambiental a través de un cronograma haciendo especial énfasis en la gestión integral del recurso hídrico permitiendo el desarrollo de la región.

 Por otra parte, la corporación deberá realizar el debido seguimiento a éstas, al finalizar cada uno de los años del quinquenio (2019-2023), cabe aclarar que si al final de cada período anual no se cumple la meta global de carga contaminante, el director general de CORTOLIMA, ajustará el factor regional de acuerdo a lo establecido en el decreto 1076 de 2015.

 “El objetivo principal del documento es poder minimizar la carga y poder tener una buena oferta del recurso hídrico, Con este proyecto queremos poner un granito de arena a la problemática mundial que existe de carga contaminante a las fuentes hídricas” afirmó Kelly Leyton, funcionaria adscrita a la subdirección de calidad ambiental de la corporación.

 Más sobre las metas de reducción

 Este  documento es el reflejo del diagnóstico que se hizo a cada uno de los usuarios vertedores en las fuentes hídricas, encontrando 593 puntos de vertimientos entre municipales y privados, en su mayoría de tipo industrial, estos vierten cerca de 3.839 litros por segundo de aguas residuales en las fuentes hídricas del departamento, de las cuales más del 90% son aguas residuales de tipo doméstico.

 Asimismo, se encontró que en el año se vierten cerca de en estos vertimientos hay 17.838 toneladas al año de Demanda Biológica de Oxígeno – DBO- , lo que vendría a equivaler a 2.584 volquetas llenas de residuos y también se calculó que en el año la descarga de  20.344 toneladas de solidos suspendidos, equivalente a 2.906 volquetas llenas de sedimento.

 Teniendo en cuenta este panorama la corporación busca mejorar las condiciones y oferta hídrica en el departamento con estas metas de reducción que quedaron proyectadas para el periodo comprendido del 2019 al 2023, año a año y ajustado al diagnóstico y situación de cada uno de los usuarios.

 Finalmente, los usuarios que no cumplan con estas metas anuales de reducción de carga contaminante serán sujetos a que la corporación inicie procesos sancionatorios y el ajuste del factor regional de tasa retributiva.