La historia de Colombia sigue marcada de sangre ante un Estado indiferente, aquí los lideres sociales son silenciados a punta de bala. Cinco vidas han sido apagadas en el territorio Nacional en lo corrido del 2019. Unos valientes que se atrevieron a alzan la voz ante las injusticias y promulgar la defensa de los derechos de sus comunidades. Historias de vida marcadas por la tragedia, voces que son respetadas en las comunidades por defender sus territorios, pero ante un gobierno indiferente e incapaz de tomar decisiones siguen siendo aniquilidadas.

Cuántos lideres y lideresas más deben caer para que los colombianos nos levantemos ante la injusticia. Alto al fuego, que cesén los ríos de sangre pues el dolor ante la perdida no es sólo para una familia. Hoy la dignidad de un pueblo fue vulnerado ante el crimen de Maritza Quiroz Leiva, integrante de la mesa de victimas del Magdalena y reclamante de tierras, quien fue asesinada en el corregimiento de Bonda, en Santa Marta durante la madrugada de este domingo.

Este crimen junto con los perpetuados contra Jesús Adier Perafán en Caicedonia (Valle), pocos horas antes de iniciar el nuevo año; Gilberto Valencia, en el municipio de Suárez (Cauca) el martes 1 de enero; José Rafael Solano, en el departamento de Antioquia y Wilmer Antonio Miranda en Cauca, el pasado viernes 4 de enero, hacen parte de la lamentable lista de líderes sociales asesinados en los primeros días del 2019.

¿Cuántas víctimas faltan para que el pueblo colombiano se movilice y el Gobierno Nacional protega la vida de los lideres y lideresas sociales? ¿Qué medidas urgentes decretará el gobierno de Iván Duque para frenar estos asesinatos? ¿Qué pasá en los territorios?

Tantas preguntas que pueden surgir ante el dolor por estos crimenes contra personas que sólo buscaban el bien común. Los colombianos no podemos seguir siendo insensibles e indiferentes ante estos graves casos de vulneración de Derechos Humanos y como lo expresó, Leon Gieco en su canción ‘Solo le pido a Dios que el dolor no me sea indiferente. Que la reseca muerte no me encuentre vacío y solo sin haber hecho lo suficiente’.

¡Basta ya! #NiUnoMas pues #SerLiderSocialNoEsUnDelito pero en Colombia los siguen matando.