La tala de árboles ilegal es una de las principales causas de la destrucción de bosques en Colombia. De acuerdo con el más reciente informe del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM) “en los últimos seis años, se han desforestado en el país cerca de un millón de hectáreas, es decir un millón de estadios de fútbol”.

“Hoy el país está ad portas de un racionamiento eléctrico y, más allá de las cuestiones políticas, para nadie es un secreto que las cuencas y los nacimientos de nuestros ríos se han quedado sin árboles debido a la forma indiscriminada como son talados”, reflexiona el Gerente de Soliplast S.A., Luis Ricardo Ortíz.

Esta es una alerta que obliga a la ciudadanía a abrir los ojos ante las graves consecuencias de las malas prácticas ambientales, cuyos efectos nefastos resaltan aún más en esta época donde el fenómeno de ‘El Niño’ y la sequía son implacables.

De acuerdo con el IDEAM, el fenómeno de ‘El Niño’ se encuentra en su fase de mayor intensidad, todos los días somos testigos de la escases de agua, familias que sufren por conseguir el preciado líquido y temperaturas cada vez más altas. Sin embargo, el impacto no es solo responsabilidad del fenómeno natural, la gravedad del asunto está “la depredación ambiental” que acaba con los bosques y las fuentes hídricas.

Recientemente, Gustavo Galvis Hernández, Presidente Ejecutivo de Andesco, señaló la necesidad de “limitar el uso de estibas y cajas de madera para embalaje, cambiar las cercas por materiales aprovechables, como el plástico, a precios razonables, estimular la utilización de cercas vivas, incrementar la silvicultura como forma sostenible de producción agropecuaria, entre otros”.

Tal como lo dice Galvis Hernández, desde las empresas es fundamental hacer un cambio en el uso de estibas de madera y apoyar la implementación de pallets plásticas en los procesos logísticos y de almacenamiento.

“La regulación natural hídrica se altera totalmente por la desforestación de los bosques, páramos, humedales, ciénagas, zonas de manglares y riberas de ríos y quebradas” y lo que es peor, “el 40 por ciento de la madera que se utiliza en Colombia es de origen ilegal”, agregó el Presidente de Andesco.

Es nuestra misión como empresas luchar contra la deforestación, proteger los bosques y páramos. Al final, el descontrol del medio ambiente es responsabilidad de todos, no de la naturaleza misma.

Como empresarios y ciudadanos tenemos que ser diligentes en la defensa de los recursos, es un tema que no puede seguir aplazándose, recordemos que cada decisión que tomamos tiene una repercusión social. Definitivamente, necesitamos rescatar la cultura ambiental.