La operación adelantada por más de ocho meses por parte de la Sijin de la Policía Metropolitana de Bogotá permitió la desarticulación de esta banda criminal que operaba en la localidad número 19. En rueda de prensa la Administración Distrital informó que en total se capturaron 12 personas que hacían parte de la banda del “Cucho”, responsables de homicidios, tráfico de estupefacientes y otros delitos.

Los capturados se dedicaban al expendio diario de grandes cantidades de alucinógenos, instrumentalizando vendedores informales y a menores de edad; además, a la ejecución de muertes violentas, por el control de territorios y ajustes de cuentas.

En los allanamientos adelantados por las autoridades se incautaron 17 armas de fuego, una granada de fragmentación, cinco silenciadores, cerca de 35 millones de pesos en efectivo y 25.000 gramos de base de coca, dosificada en 10.000 cápsulas listas para ser distribuidas.

Tras el golpe contundente contra la delincuencia el secretario de Seguridad, Jairo García, afirmó “Este grupo se hacía pasar por paramilitar. Este es un mensaje claro de desarticulación y de tranquilidad para los ciudadanos, no es gratuita la reducción de homicidios en Bogotá, son actuaciones estratégicas y puntuales de romper ese vínculo entre el tráfico de estupefacientes. Es un resultado muy importante y vamos a tener más golpes para mantener la tranquilidad de los ciudadanos”.

Por su parte, el Comandante de la Policía Metropolitana de Bogotá, general Hoover Penilla informó que en esta estructura habían encargados de la comercialización de los estupefacientes, de las finanzas y existía un brazo armado que ejecutaba los homicidios y la intimidación a las personas, quienes para generar mayor impacto decían ser paramilitares como estructuras del Clan del Golfo, generando así mayor intimidación.

Tras las investigaciones se pudo establecer que la venta de estupefacientes no era su único ingreso económico. También amenazaban a conductores que transitaban por la localidad, cobrándoles las llamadas ‘vacunas’. Esta actividad ilegal era liderada por un sujeto conocido como ‘Albeiro’ o ‘Rasguño’.

Los capturados, entre ellos cuatro mujeres, fueron puestos a disposición de las autoridades judiciales, por los delitos de homicidio, porte ilegal de armas de fuego y concierto para delinquir y tráfico de estupefacientes. Diez ya aceptaron cargos.