Debido a las graves afectaciones que generó la pasada temporada invernal, y con el propósito de contar con la capacidad instalada para atener nuevas emergencias, el Grupo de Prevención y Atención de Desastres (GPAD) invirtió $402 millones en la compra ayudas humanitarias que beneficiarán a más de 1.000 ibaguereños.

Con estos recursos, la Administración adquirió mercados por un valor de $23 millones, a monto agotable. Cada uno de los kits cuenta con productos como aceite vegetal, arroz, azúcar, café, chocolate, fríjol, harina de maíz, leche en polvo, lenteja, lomito de atún, panela, pasta y sal.

“También hemos previsto adquirir estufas, colchonetas y kits de aseo para poder atender a las personas que resulten damnificadas producto de futuras emergencias naturales”, afirmó Guiomar Troncoso Frasser, directora del GPAD.

En total, la Alcaldía adquirió 300 cobijas para clima cálido, 300 juegos de sábanas y 300 colchonetas, elementos que podrán ser utilizados para la adecuación de albergues. Estas ayudas tuvieron un costo de $48 millones.

Asimismo, el GPAD destinó $115 millones en la compra de 7 viviendas prefabricadas que podrán ser entregadas a las familias que pierdan sus casas producto de deslizamientos o fuertes vientos.

Del total del presupuesto invertido, $170 millones fueron destinados para la contratación de la maquinaria necesaria para desbloquear las vías urbanas y rurales que usualmente presentan complicaciones durante las temporadas invernales.

“Hemos dispuestos recursos específicos para la atención de emergencias. Ya contratamos maquinaria para terminar de adecuar las vías en las cuales se presentan complicaciones”, sostuvo la funcionaria.

Algunos de los sectores que deben ser intervenidos son el Cañón del Combeima, Tapias, San Juan de la China y China Alta, así como barrios ubicados en las comunas 1, 2, 7, 12 y 13.

Estos recursos también fueron utilizados para contratar los estudios detallados de riesgo del talud ubicado sobre la carrera 1ª Sur entre calles 16 y 17, barrio Eduardo Santos, toda vez que en dicho tramo se presentan constantes deslizamientos que afectan la movilidad y ponen en peligro a los habitantes de la zona.

Tanto las ayudas humanitarias como la maquinaria para atender emergencias fueron contratadas a través de la declaratoria de calamidad pública que se decretó en Ibagué el pasado 4 de junio.