Irlanda, Gales y un distrito de Baviera, en Alemania, son los primeros territorios europeos que han tomado la decisión de confinarse en la segunda ola de contagios de coronavirus.

Está previsto que en Irlanda, el confinamiento dure seis semanas, hasta el 1 de diciembre, para poner freno al ascenso de casos de coronavirus. Los irlandeses deberán permanecer en sus casas y realizar allí su jornada laboral siempre que sea posible.

Sí está permitido que puedan salir a realizar ejercicio, aunque para ello solo podrán moverse en un área de 5 kilómetros. El Gobierno ha tomado la decisión de que, pese a las restricciones de movilidad, los colegios sigan abiertos para que los estudiantes no se vean afectados por el impacto de la pandemia.