La campaña del candidato por el Centro Democrático se caracterizo por estar en medio de un ambiente polarizado y lleno de promesas que lo lanzaron directo a la casa de Nariño, su lema para esa época fue “Menos impuestos, más salario mínimo para un país solidario”.

Tras varias semanas en el poder el presidente de los colombianos a quebrantado sus promesas y hasta tienen en vilo a millones de ciudadanos de clase media y baja quienes tendrían que pensar que el huevito diario será gravado con un IVA del 18 por ciento, tras ser aprobada en el Senado la Ley de Financiamiento impulsada por su ministro de Hacienda y Crédito Público, Alberto Carrasquilla. Pero no sólo los ciudadanos deberán tributar por más de 80 productos de la canasta familiar, también los salarios de los pensionados, la venta de casas usadas, libros o espectáculos serán tenidos en cuanta en la lista para cubrir el hueco fiscal que durante los últimos tres gobiernos registran una cifra de un faltante de 7.3 billones durante la presidencia de Andrés Patrana; 21 billones en el gobierno de Álvaro Uribe y 14 billones en la presidencia de Juan Manuel Santos.

Es de pensar las acciones, decisiones u omisiones del mandatario que durante las últimas semanas a recibido a invitados especiales del mundo artístico pero a ignorado y cerrado la puerta de un acuerdo con los estudiantes de las universidades públicas que reclaman recursos para capotear la crisis que enfrenta este sector. Por eso tras 97 días se va divisando a plenitud parte del panorama donde el Presidente de Colombia rompe el cascaron de huevo con su política austera para ciencia, tecnología y educación y generosa con empresarios y sector defensa.

Pero como lo expresó el senador, Jorge Enrique Robledo “Solo de #DuqueCarrasquilla podía salir una reforma tributaria tan cruel con la gente y tan contraria al progreso del país, porque su objetivo es aumentarles los impuestos a los pobres y a las clases medias, para reducírselos a las mayores corporaciones, y en especial a las extranjeras, cada vez más dueñas de la economía nacional”.

En medio de estas controversias, paros programados por estudiantes y centrales obreras, y el viaje de Duque a Francia para participar a un Foro de Paz, quiero compartir un mensaje de Daniel Pineda, esposo de una victima de asbesto quien durante más de un año ha venido impulsando con ahínco una campaña para que el Senado apruebe la #LeyAnaCeciliaNiño que busca que esta fibra cancerígena sea prohibida en la industria Nacional pero que el presidente de la corporación, Ernesto Macias a pospuesto tras ser incluida por varias veces en el orden del día.

Esta carta fue publicada por el hombre de abrazo puro en sus redes sociales y tal vez sea afín con el sentir y pensar de otro tanto de colombianos relegados de los privilegios del gobierno uribista.

Los grandes ganadores este año son los 10 millones de multimillonarios que votaron por Iván Duque: Son seres evolucionados que adquirieron un tipo de inmunidad fuerte a determinadas situaciones, personas y tiempos:
Además de ser inmunes al IVA, no les hace daño el azúcar en las gaseosas porque qué existe la Coca-Cola light, aunque tóxica, es más económica que un jugo de naranja natural, les hace más daño un error de ortografía por qué significa ignorancia, falta de estudio, que ellos si tienen. No sienten el efecto de tener más diesel en los transmilenios por qué su auto tiene aire acondicionado, con el glifosato no hay problema porque el que fumiga es el jardinero. Tampoco hay problema con el alto contenido de mercurio en los principales ríos colombianos porque la finca no tiene “indios” que denuncien, no les afecta el aumento de plomo en los juguetes porque sus niños no tienen nada “chino”. No sienten los efectos del asbesto porque los que lo usan son quienes tienen viviendas VIS, ni la deforestación del Amazonas, por qué eso está muy lejos de la ciudad y se justifica porque alguien tiene que crear más potreros para explorar y explotar para “nuestro” consumo. Tienen una tranquilidad de conciencia impresionante sobre el futuro de sus hijos, porque para ellos tienen asegurada una Universidad Privada. Es más, como ellos van a estudiar fuera del país, no tienen ningún problema en que exista un desmesurado aumento en armas y material bélico a cambio de un tal “absurdo” recorte a la educación. Al fin y al cabo el que se queda es un pueblo bruto y con hambre, es decir más fácil de manipular y de hacer que compre lo que sea aunque le haga daño, incluso puestos y figuras políticas, que son buenos por que “alguien tiene que gobernar con habilidad y mano dura aunque se roben la platica”… les alegra ver cómo progresa esta sociedad porque ya se ve que es más barato comprar al estilo “Industrial”, y celebran que la mandarina ahora es importada, qué orgullo que nos tengan en cuenta, por el extranjero siempre es más importante, y además que bueno que esa mandarina venga en empaque plástico y que no moleste los dedos ni los ojos al pelarla.. y aunque todo se haga con químicos de monsanto, pues que se le va a hacer, es el costo del estilo, moderno, aunque se termine el pan, la leche y los huevos que se producen naturalmente, que bueno que se beneficie la inversión extranjera y las grandes empresas para generar esclavos mudos, que digo: “empleados” y muros, gente que se ve mejor con uniforme porque lucen decentes mostrando la marca bonita del dueño, de uno de los que manda por quien votar.

Tienen una impresionante habilidad para ignorar las muertes de los líderes sociales por qué “esa gente revoltosa seguramente se lo buscaba”. Además de una gran capacidad para desarrollar la habilidad de desconocer y borrar al que sea que lleve la contraria, (incluso este escrito ya lo borraron) porque lo importante es vivir y disfrutar y por eso quien sabe a quién se le ocurrió eso de que “países distintos no nos hace diferentes”, que “el que menos tiene es igual que el que tiene mucho, pero vestido diferente”. Para solucionar todo es mejor tomarse una selfie, idealmente en la playa, en la rumba o en el gim, porque para eso se produce, o en donde se sienta un buen ambiente para no tener que escuchar esas noticias que repiten que se hunden los principales proyectos anti todo, pero todos tranquilos porque desde el Congreso “se hacen las leyes”, por eso no votaron la consulta, igual no les importa de que se está hablando porque no afecta sus bolsillos. Poseen una admirable capacidad para borrar de la memoria el historial de los ministros corruptos, y de convencer a sus empleados y vecinos de usar el marketing negativo para no dejar que nos volvamos “como Venezuela” o nos conviertan en “maricas”, inmunidad camaleónica porque en campaña escribían todo tipo de barbaridades e insultos (que llegaron hasta el más incauto) en contra de otros, porque “en sus manos” estaba este país! ¡Y lo está! Fué el momento de hablar, de mejorar, ahorita no, para ellos hoy solo hay que esperar a que todo pase, a que los que más hablan se callen y se adapten. Gracias por dejarnos en tan buenas manos, ahora estamos “seguros y tranquilos”. Felicidades a los ganadores, y bienvenidos al cambio compatriotas, bienvenidos al futuro.