San Juan 14: 13-14

 “Y todo lo que pidáis en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo”.

Verso 14

“Si algo pedís en mi nombre, yo lo haré”

Aquí en estos versículos en el nombre del Señor significa ser uno con El, vivir por El, y permitir que El viva en nosotros. El señor Jesús vino y obró en el nombre del Padre.

 

San juan 10:25

“Jesús les respondió: Os lo he dicho y no creéis; las obras que yo hago en nombre de mi Padre ellas dan testimonio de Mi.”

El señor Jesús aquí en la tierra era uno con el Padre, vivía por causa del Padre y el Padre obraba en El.

En los evangelios el Señor Jesús como expresión del Padre obraba.

En los hechos de los apóstoles, los discípulos como la expresión del Señor, hicieron obras aún mayores en el nombre del Señor Jesús.

Que el Padre sea glorificado en el Hijo, significa que todo lo que el Hijo hace expresa la divinidad del Padre desde el interior del Hijo.

Debemos orar creyendo que recibiremos porque sabemos que el Señor Jesús está en los cielos e intercede por nosotros y también el Espíritu Santo (consolador) en nosotros como nuestro abogado nuestro ayudador quien se encarga de nuestro caso de nuestros asuntos.

Debemos gozarnos desde antes de recibir, porque Él es fiel a su palabra y dice

“pedid y recibiréis”, pero si estamos preocupados o dudando nada ocurrirá.

De hecho si nos preocupamos no hará bien orar porque no oramos en fe. Orar en fe es creer que recibimos.

La biblia dice en Hebreos 11:1

“Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.”