La oración en la autoridad del nombre de Jesús

 

VERDAD CENTRAL:  El señor Jesús nos dio autoridad y el derecho para usar su nombre, el comisionó a los apóstoles.

“Y estas señales seguirán a los que creen: en mi nombre echaran fuera demonios; hablaran nuestras lenguas. Tomaran en las manos serpientes, y se bebieren cosa mortífera, no les hará daño, sobre los enfermos pondrán sus manos y sanaran”.

Es necesario establecer una gran verdad: DIOS ESCUCHA Y CONTESTA LA ORACION. Es urgente tomar nuestra posición, la que nos dio el señor Jesús en la palabra de Dios. Necesitamos estar convencidos y convencer que la palabra de Dios es verdad; cuando esto pase, vamos a creer en la oración, porque vamos a orar conforme a la palabra de Dios. Hay que estar en la palabra de Dios, para tener una vida de oración victoriosa.

San marcos 16: 17-18

“Porque como desciende la lluvia y la nieve de los cielos y no vuelve allá, si no que riega la tierra y la hace germinar y producir, y da semilla al que siembra y pan al que come, así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mi vacía,  sino que hará lo que yo quiero,  y será prosperada en aquello para que la envié”.

Isaías  Capítulo 55: 10 – 11

Analicemos paso a paso este texto bíblico.

  1. Dios compara su palabra consignada en la biblia, con la lluvia y la nieve que desciende de los cielos; ambas vienen de El para regar la tierra y hacerla producir; vienen con un propósito que es dar semilla al que siembra y pan al que come.

2. Así es la palabra de mi boca, no volverá a mi vacía, dice Dios. Cuando oramos con su palabra, ella produce el resultado, produce el fruto.

3. Dice Dios “si no que hará los que yo quiero”, ósea que será manifiesta su soberanía, su fidelidad y su poder.

4. Dice Dios “y será prosperada en aquello para que la envié”. Dios tiene una palabra para cada una de nuestras necesidades. Cuando Dios habla de ser prosperada lo que expresa es que será  hecho, si lo hacemos con su palabra.  Hay que conocer a Dios atreves de la biblia, para conocer sus promesas o mejor su sistema para ayudarnos.

Cuando oramos con la autoridad del nombre de Jesús y lo hacemos con la palabra de Dios obtendremos la victoria  por que “fiel es quien lo ha prometido”.

HEBREOS 10:23: “MANTENGAMOS FIRME, SIN FLUCTUAR, LA PROFESIÓN DE NUESTRA ESPERANZA, POR QUE FIEL ES EL QUE PROMETIÓ”.