Las protestas, convocadas bajo el lema «contra la corrupción», estuvieron lideradas por el actual senador Uribe, que gobernó entre 2002 y 2010 y ahora en frente de el derechista Centro Democrático.

Uribe, quien marchó en Medellín, se opone al pacto con la principal y más antigua guerrilla del continente porque asegura que garantiza «impunidad total» a los guerrilleros responsables de delitos graves.

La Alcaldía de Bogotá estimó en 20.000 los asistentes en la capital. En la jornada, que transcurrió en calma, se pidió la renuncia de Santos.