La historia medica vincula a Rossymar Gil Pineda, paciente venezolana diagnosticada con malaria y su bebé de 33 semanas de gestación. La mujer quien había llegado a Bogotá fue atendida en el Centro de Servicios Especializados de Suba.

“La malaria es una infección producida por un parásito que destruye los glóbulos rojos y puede comprometer la vida de la madre y el bebé”, explicó el médico Javier Parra, jefe de la Unidad de Alta Dependencia Obstétrica.

El antecedente clínico de la paciente de 20 años, proveniente de Venezuela se remite al pasado mes de octubre, cuando la mujer fue diagnosticada con esta enfermedad producida por el microorganismo Plasmodium Vivax, tras ser contagiada por la picadura de un mosquito anofeles infectado, pero ante la escases de medicamentos en su país natal, la mujer no terminó el tratamiento antibiótico en contra del parásito.

Al recibir la noticia de que estaba en embarazo y “buscando un bienestar para el bebé”, como ella misma explica, decidió trasladarse a Bogotá, donde vive su madre, de nacionalidad colombiana. Meses después, la venezolana presentó los síntomas que evidenciaron el regreso de la enfermedad.

En esta ocasión llegó grave al Centro de Servicios Especializado (CSE) de Suba con 33 semanas de gestación tras presentar de nuevo síntomas de malaria. Gracias a la atención oportuna de los médicos especialistas de la Unidad de Alta Dependencia Obstétrica, la gestante y su bebé están fuera de peligro, en condiciones estables de salud.

“Acá me di cuenta de que los medicamentos que pedí traer desde otro país (cuando estaba en Venezuela) no habían funcionado después de interrumpir la toma de las pastillas y los remedios caseros. Gracias a Dios y a la atención que me prestaron aquí en el hospital de Suba mi hijo y yo estamos bien”, expresó Rossymar.

La paciente ha recibido dos esquemas del medicamento antiparasitario y se le han trasfundido cuatro unidades de sangre (cada unidad representa 455 mililitros). “Hemos obtenido una buena respuesta al tratamiento y la mejoría en la salud de la paciente ha sido notoria”, comentó el doctor Parra.

La Unidad de Alta Dependencia Obstétrica, que entró en funcionamiento el pasado 27 de marzo, atiende a madres gestantes y mujeres que terminaron su período de embarazo con alguna patología o condición crítica.