»Por eso les digo: No se preocupen por su vida, qué comerán o beberán; ni por su cuerpo, cómo se vestirán. ¿No tiene la vida más valor que la comida, y el cuerpo más que la ropa? Fíjense en las aves del cielo: no siembran ni cosechan ni almacenan en graneros; sin embargo, el Padre celestial las alimenta. ¿No valen ustedes mucho más que ellas? Mateo 6:25-26

#VitaminaEspiritual💊

Hace unos días llegando a donde vivo vi en una de las tiendas de barrio a unos pequeños vecinos; dos hermanos de la pareja que viven cerca de mi lugar de residencia. Abordé a ambos con un saludo y un caramelo y observé con atención la reacción de ambos niños. El mayor tomó el caramelo y lo devoró en ese mismo instante, por el contrario el pequeño ante mi pregunta de porque no lo había destapado, me contestó que ya había comido un dulce y que preferiría guardarlo para luego.

El corto encuentro con los niños, me hizo reflexionar sobre la manera en que Dios se ocupa de nosotros: si los recursos son escasos, El Señor suplirá lo necesario para satisfacer nuestros requerimientos. Por su parte en época de abundancia nos guiará a ahorrar para los tiempos difíciles. Ambos niños representaron una cara de esa moneda, si lo observamos desde ese punto de vista, el mayor recibió en tiempo de escasez su recurso y el menor, en abundancia, decidió guardar el presente para otro momento. Las escrituras dan cuenta de estas verdades y nos revelan además, que Dios no sólo provee en tiempos de necesidad,

sino que también instruye a aquellos que poseen en abundancia a compartir con los que requieran ser cobijados y ayudados. Deuteronomio 24:19 dicta: «Cuando siegues tu mies en tu campo será para el extranjero, para el huérfano y para la viuda…para que te bendiga Jehová tu Dios en toda obra de tus manos». La palabra del Señor es sabia y así nos instruye: trabajemos mientras podamos, ahorremos lo que esté en nuestras manos, en abundancia, compartamos con otros y confiemos siempre, que ante cualquier circunstancia, Dios estará allí para suplir nuestras necesidades.

Leamos hoy: Mateo 6:31-32

«No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas»

Oremos:

Señor, tuya es mi gratitud, por la promesa que me otorgas de suplirme en la necesidad, y darme sabiduría de acción en la abundancia. Fortaléceme para no temer ni dudar en los momentos de carencia, recordando que miras por nosotros y escuchas en cualquier circunstancia nuestras súplicas. Mira que te lo pido Padre Amado y te doy gracias en el nombre de Aquél Poderoso que me ha Bendecido con cada Bendición Espiritual Amén y Amén.

Biblia Promesas – Digitado y Editado por: #julianchomerchan

Favor, Gracia y Paz!