Cantad a Jehová cántico nuevo; Cantad a Jehová, toda la tierra. Cantad a Jehová, bendecid su nombre; Anunciad de día en día su salvación. Salmo 96:1-2

#Vitamina Espiritual ūüíä

Si nuestro culto de adoraci√≥n a Dios, fuera solamente una hora los domingos, entonces el resultado m√°s probable ser√≠a que terminaremos el culto como insatisfechos y con poco entusiasmo, y volver√≠amos a casa con el mismo hambre espiritual que cuando llegamos a la Iglesia. Si comi√©ramos tan s√≥lo un d√≠a a la semana, y m√°s a√ļn, una sola vez al d√≠a, nos morir√≠amos de hambre. Solamente aquel hermano que est√° entrenado para elevar un culto en medio de su vida, puede sentir un verdadero gozo en el culto dominical. Los cristianos con capacidad de compartir la vida eterna, rinden el culto en esp√≠ritu y verdad. Ellos no necesitan del templo, porque hasta la cocina podr√≠a servirles de templo. Por eso nuestra comuni√≥n con el Padre Eterno debe ser en todo tiempo y no solamente separar un d√≠a para ello al finalizar la semana, pues Dios est√° disponible en cada segundo de nuestras vidas y no act√ļa s√≥lo por temporadas, cuando le demos el primer lugar a Dios y alineemos nuestra vida en direcci√≥n suya, el gozo, las alegr√≠a, el entusiasmo, y la esperanza ser√° un continuo fluir en nuestra existencia a tal punto que muchos querr√°n ¬†contagiarse de eso que brota en nosotros y nos hace diferentes.

Debemos tener dispuestos nuestros ojos para ver la luz resplandeciente del cielo en esta tierra en tinieblas, los oídos abiertos para discernir los cánticos de los ángeles, de las sirenas y los ladridos de los perros, un espíritu sensible que siente la presencia de Dios durante las 24 horas del día.

Leamos hoy Salmos 34:1-6

Bendeciré a Jehová en todo tiempo; Su alabanza estará de continuo en mi boca. En Jehová se gloriará mi alma; Lo oirán los mansos, y se alegrarán. Engrandeced a Jehová conmigo, Y exaltemos a una su nombre. Busqué a Jehová, y él me oyó, Y me libró de todos mis temores. Los que miraron a él fueron alumbrados, Y sus rostros no fueron avergonzados. Este pobre clamó, y le oyó Jehová, Y lo libró de todas sus angustias.

Por: #JulianchoMerch√°n

Bendiciones!