Porque la tristeza que es según Dios produce arrepentimiento para salvación, de que no hay que arrepentirse; pero la tristeza del mundo produce muerte. 2 Corintios 7:10

#VitaminaEspiritual💊

Cuando perdemos el horizonte y el objetivo real de nuestra vida en el Señor, terminamos por invertir el orden de las cosas por ejemplo Dios y nosotros, nuestro creador pasa a un segundo lugar y nosotros fatalmente intentamos ocupamos su trono, nuestras emociones empiezan a predominar más y Su dirección en el espíritu menos, nuestra razón comienza a ser la primera referencia en nuestra perspectiva frente al mundo dejando como segunda opción la fe y sus principios; si alimentamos el espíritu, más no la carne, significa que estamos siguiendo el principio escrito y no los deseos pecaminosos. Pero si dejamos que nuestras emociones tomen el control estaremos alimentando y dándole fortaleza a un monstruo insaciable que nos va a llevar a la tragedia y a la desgracia, puesto que “Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz.”

¿Cuántas personas no llegan a la depresión y luego al suicidio por dejarse llevar por sus emociones, las cuales aturden la razón y no dejan ver claramente otra posibilidad? ¿Cuántos de nosotros nos dejamos llevar por la tristeza o la ansiedad y cometemos pecado? Pero la Biblia, la palabra de Dios, ofrece una alternativa diferente: dejarnos guiar por el Espíritu Santo; y esto asemeja a un piloto que no tiene visibilidad y está presto a escuchar la guía del controlador de vuelo el cual le está dando instrucciones precisas para que tenga un vuelo tranquilo, así sea en medio de tormentas y un aterrizaje exitoso, a pesar de la niebla.

Así mismo cuando escuchamos su voz cuando obedecemos su palabra, en oración tenemos la confianza para hacer conforme Dios nos dirija en cada situación, por lo cual ya no serán nuestras emociones quienes sean el combustible que impulse nuestro corazón a tomar decisiones equivocadas sino que Su espíritu con su luz admirable nos guía por el camino correcto lleno de paz y bendición, además nuestra vida y pensamientos recuperan el orden y se alinean en el camino correcto y la voluntad de nuestro Creador.

Leamos hoy: Romanos 8:14-15

Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios. Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre!

Por: #JulianchoMerchán

Bendiciones!

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