Porque la palabra de la cruz es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios. 1 Corintios 1:18

#VitaminaEspiritual💊

Las empresas comerciales haciendo uso de los logos buscan grabar en la memoria del público virtudes como la seguridad o la confianza. El logo delata muchas cosas sobre la empresa u organización, y entre ellas, cual es la imagen que la empresa quiere proyectar.  Sí estudiamos los avances de la simbolización del Cristianismo, podemos saber que el símbolo del Evangelio Cristiano fue, es y será la Cruz. ¿ A qué se deberá esto?  ¿Porque no habrán elegido en su lugar algo más suave y cariñoso? La Cruz siempre desató escándalos. Se dice que el Cristianismo hubiese tenido una imagen mucho más positiva de sí misma de no haber sido por aquellos que confían en la Cruz de los necios (1Co:1-23).

Ellos insisten que la desagradable imagen que nos recuerda a los sufrimientos y a la muerte debe ser borrada de la memoria. Dicen que estas cosas constituyen conceptos primitivos que producen un desagrado en los sentimientos de aquellos de gran capacidad intelectual y modernos.  Pero la Cruz posee un poder particular que no debemos olvidar. La Cruz es un símbolo que pone en evidencia que el Cristianismo es una Verdad Real.  El hecho es que la Cruz simboliza el sufrimiento y la muerte y a su vez la victoria por lo cual son evidencias de que el Cristianismo comprende la cruel realidad de la vida del hombre y su transformación vital. La Cruz nos habla sobre Dios, que vino a este mundo para darnos una vida nueva.  Por eso podemos decir que la Cruz es la gloria oculta, un Dios que está en el mundo en tinieblas.

En palabras breves la Cruz simboliza la Esperanza de cambiar este mundo lleno de tristeza y lágrimas, pronto perecerá el mundo, pues estamos en los últimos tiempos, ninguna manifestación de la que hemos visto  hasta ahora y las que están por venir son una casualidad o una simple coincidencia climatológica o astronómica las señales son una evidencia del cumplimiento de la palabra del Señor para estos últimos días, pero siempre permanecerá en nosotros la Esperanza de la Vida Eterna, porque la muerte de Jesús no fue en vano! El derramamiento de su sangre no tiene rival para evitar la victoria y el propósito del Reino de Dios en el corazón de los creyentes.

Leamos hoy Filipenses 2:5-8

Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.

Por: #JulianchoMerchán

Bendiciones!