¡¡¡Alerta!!! Cuidado con los excesos de confianza y sobretodo en nosotros mismos, cuando se lleva una vida en comunión con el Señor, asistimos a la Iglesia, leemos la palabra, oramos, ayunamos, participamos en cuanto grupo y actividad nos invitan, nos esforzamos por ser mejores en nuestro estilo de vida y dar un buen testimonio, suele pasar que muchas veces se sienta un aire de grandesa y falsa seguridad en donde se cree que nada podrá afectarnos, que ya no caminamos sino levitamos y hasta nuestra sombra resucita muertos, libera cautivos y sana enfermos, pero: si usted no se ocupa de sus debilidades, ellas le destruirán. Las vulnerabilidades pueden acercarle más a Dios o volverle ciego a su amor. José y Sansón enfrentaron tentaciones semejantes, pero reaccionaron de maneras muy diferentes. Día tras día, la esposa de Potifar trató de seducir a José, pero él rechazó sus proposiciones.

En el caso de Sansón, en cambio, cedió voluntariamente ante Dalila; Sansón fue consagrado a Dios, y el Espíritu Santo se movía en su vida. No obstante, eligió la senda de la intemperancia. Por ser demasiado orgulloso para reconocer su debilidad, vivió negándose a ver la realidad, lo que lo llevó a una falta de disciplina y dejó la puerta abierta a Satanás. Debido a que justificó su debilidad, ésta creció y pronto comenzó a dominar su vida. Al escuchar las mentiras del diablo y a gente impía, cambió la bendición de Dios y su fuerza sobrenatural por el placer sexual irresponsable. Al final, ¿qué obtuvo? Absolutamente nada. Si se le da la más mínima oportunidad, el pecado se infiltrará en su vida y lo afectará todo, incluso su fe, su trabajo y sus relaciones. Tal vez usted esté pensando que no tiene ninguna debilidad con el potencial de destruir su vida; eso es porque Satanás ya le ha cegado a la realidad espiritual que le rodea.

Usted tiene la opción de hacer frente a la tentación como lo hizo José, o como Sansón. En momentos de debilidad, ¿depende de Dios, le obedece y le pide fuerzas para vencer? ¿O inventa excusas y se aparta de su dirección? ¡Qué diferente habría sido la vida de Sansón si hubiera elegido una respuesta mejor!.

Leamos hoy 1 Corintios 10:12-13

Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga. No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar. 1 Corintios 10:12-13

por: Juliancho Merchán
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Abrazo