Porque tú eres tu Dios, quién te sostiene de tu mano derecha, y te dice: No temas, yo te ayudo. No temas, gusano de Jacob, oh vosotros los pocos de Israel; yo soy tu socorro, dice Jehová; el Santo de Israel es tu Redentor. Isaias 41:13-14

#VitaminaEspiritual💊

Que tan fácil es alabar, adorar y servir a Dios cuando todo va de maravilla, pero cuanto cuesta hacerlo cuando no es así,
Que fácil es hablar de ayuno cuando el estómago está saciado, o de ofrendar cuando el bolsillo ésta lleno, de sanidad cuando te sientes esplendido(a), o de abundancia cuando la alacena está llena, solamente se experimenta la vida Real en el espíritu cuando existe la ausencia de todo esto o aún cuando lo hay y existe un corazón lleno de gratitud. Porque así como Dios se hace visible en lo invisible, nuestro espíritu aflora mucho más cuando se ausenta lo material y esencial de ésta vida a veces nuestro existir «debe ser quebrantado para que pueda ser avivado».

Como pretendemos ver a Dios cuando nuestra mirada y corazón están pegadas a lo material y pasajero de éste mundo o cuando todo es «color de Rosa» a nuestro alrededor? Para muchos es así, pero para un hijo de Dios la tempestad y la tormenta más grande en su vida es la oportunidad más valiosa para ver la manifestación de Dios sobre toda adversidad, es el momento preciso para hacer válida delante de Dios la Fe que profesa de ser un hijo suyo y asumirlo como tal; es la oportunidad para renovar su pacto con Dios, para brindar sacrificio de alabanza y adorarlo más, para engrandecer y honrar su nombre, para ver cumplida la promesa de Dios sobre su vida.

Porque aunque nuestra existencia esté rodeada de dificultades, tribulaciones, persecución, necesidades y demás malestares, es cuando más debemos pararnos en la raya, resistir al enemigo y saber que la respuesta a la conquista que queremos aparece cuando dejamos aún lado todo lo que aqueja y nos desbordamos en Adoración, Honra, Gloria y Alabanza a Aquél que ha vencido y nos dio la libertad a precio de Sangre y no cualquier sangre si no aquella que habla más que la de Abel.

Leamos hoy: 2 Corintios 4:7-9

Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros, que estamos atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperados; perseguidos, mas no desamparados; derribados, pero no destruidos;

Por: #JulianchoMerchán

Bendiciones!