... tiempo de llorar, y tiempo de reír; tiempo de endechar, y tiempo de bailar... Eclesiastés 3:4

#Vitamina Espiritual 💊

Hay una frase o dicho muy popular que dice: «A mal tiempo, buena cara», enseñanza que le escuchábamos decir a nuestros abuelos, personas que lucharon con ímpetu y perseverancia frente a las adversidades de la vida, algunos sólos otros en pareja, que nunca se quedaron postrados frente a las derrotas si no que se enfrentaron a todo por su pasión por ser mejores cada día y brindar a sus familias todo lo mejor posible; seres incansables que tomaron con determinación las riendas de su vida para dejar un legado a sus familias basados en amor, sacrificio y dedicación, nada parecido a la manera que algunos eligen vivir hoy en día, si por algún caso en el interior de tu familia no fue así? Tu tienes la oportunidad y la responsabilidad de cambiar la historia y el futuro de tu descendencia, por eso mi tema para hoy propone dos alternativas; con cual de ellas decidirás caminar de aquí en adelante? Todo dependerá de ti,  Iniciamos:

Doliente o Sonriente? Dos adjetivos calificativos que denotan actitudes contrarias que nos permite continuar con el tema de las decisiones y que no se escapa este tipo de determinación porque somos nosotros quien elegimos cuál de estos dos colores le ponemos a nuestra vida, de antemano sabemos que la palabra nos dice …En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo. Juan 16:33. Sin embargo Dios nos da la salida en la confianza y en la Fe cuando la depositamos en Él, así que podemos transformar nuestra condición adversa en una victoria más para nosotros y para su Gloria; en tal virtud nos es necesario entrar en esa dimensión de no ver con nuestros ojos físicos las circunstancias sino sobreponernos a estas y que sus promesas cobren vida en nuestro existir, es hora de colocar nuestros pies sobre la frustración, la derrota, el fracaso y todo aquello que nos pueda detener en nuestro caminar con Él.

No demos un paso más como dolientes como desamparados sin esperanza mirando nuestro pasado y lo que nos aqueja, miremos aquella cruz donde Cristo llevo toda maldición y pecado dejándolo allí clavado para que nosotros con una Sonrisa Eterna ya no seamos más dolientes sino que corramos a sus brazos y lleguemos al Padre para ser felices con Él para siempre.

Leamos hoy: Salmos 30:11-12

Has cambiado mi lamento en baile; Desataste mi cilicio, y me ceñiste de alegría. Por tanto, a ti cantaré, gloria mía, y no estaré callado. Jehová Dios mío, te alabaré para siempre.

Por: #JulianchoMerchán

Bendiciones!