El respondió y dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda la palabra que sale de la boca de Dios. Mateo 4:4

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Dicen que echando a perder se aprende, a veces si, a veces no, dicen que tropezando se aprende a caminar, a veces si, a veces no, que el que no arriesga un huevo, no saca un pollo, a veces si y a veces no. Es posible que algunos tomen esta base para caminar en su vida, que funcione…?

Como les decía, a veces si y a veces no. Unos de los pocos dichos que a veces sí tomo de referencia es que la vida es sagrada y no podemos andar por ahí jugándola a la suerte; manejándola como una montaña rusa llena de altibajos. Una vida triunfante no se juega al azar, las cosas son como son y aquellos que andan echado los dados para tomar las decisiones en la vida simplemente son los que como dice la Palabra han decidido llamar a lo bueno malo y a lo malo bueno, Isaías 5:20, ay de aquellos!. Dios a diseñado una vida con propósito basado en principios y valores, unos la hemos tomado, otros la han despreciado y aquellos que han determinado llevar una doble moral y vivir una vida desordenada, han decidido perseverar, a pesar del pecado, pero fracasan en restaurar su relación con Jesús. Si usted se encuentra en crisis, siendo consciente de que ha cometido errores y desconoce la forma de volver las cosas como estaban, la solución está en usted mismo, haga un alto en su camino y decida tener una relación personal con Dios, con disciplina, perseverancia y determinación. ¡Consagre su vida a Jesús!. Hay dos áreas fundamentales en las que debe refugiarse. Primero, es la familia, si le es posible; y segundo la salvación. Cuando se encuentre en desánimos y fracasos vuelva a su familia, vuelva a Dios. El volver atrás puede parecer un retroceso, pero nunca significará un fracaso. Desarrolle la relación terrenal y celestial que lo guardarán a usted de las tormentas de la vida.

Leamos hoy  Salmos 37:23-25

Por Jehová son ordenados los pasos del hombre, Y él aprueba su camino. Cuando el hombre cayere, no quedará postrado, Porque Jehová sostiene su mano. Joven fui, y he envejecido, Y no he visto justo desamparado, Ni su descendencia que mendigue pan.

Por: #JulianchoMerchán

Bendiciones!