Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia. Filipenses 1:21

#Vitamina Espiritual 💊

Todos tenemos anhelos en nuestro corazón en diferentes aspectos y áreas: en busca de la felicidad, el éxito, fama, dinero, crecimiento en diferentes formas, y hay una expresión que siempre causó inquietud en mi vida cuando se le preguntaba a alguien cuál es tu sueño y escuchaba decir «ser alguien en la vida», y en muchas ocasiones me quedaba perplejo en la conversación ya que me era muy cuestionante esto ¿Qué significa esta frase? ¿Acaso no somos nadie? , ser alguien en la vida?, lo más curioso es que muy a menudo se escucha cómo los padres dicen a sus hijos : “Quiero que seas alguien en la vida”. Esta frase está incorporada en nuestra sociedad, muchas personas la dicen y la repiten a veces de manera automática e inconsciente , y ni siquiera hacen el esfuerzo para pensar o reflexionar sobre la misma. ¡Claro que somos alguien!, desde antes de nacer ya lo somos pues hemos sido diseñados con un propósito claro y definido por el Hacedor, Rey y Señor de todo el Universo, Salmos 139:13-16. Esto sin lugar a dudas es así. Cada uno de nosotros es alguien importante, importante porque fuimos comprados por un precio muy alto que nadie jamás podrá volver a pagar por cada uno de nosotros, importante por que somos hijos del Rey de Reyes y Señor de Señores, importante por la riqueza que hay en nuestro interior va más allá de lo natural, importante por que cada uno tiene algo que aportar a este mundo desde las diversas capacidades, dones y talentos que poseemos, además cada uno de nosotros es único y especial.

Aquí podemos percatarnos de cómo el mundo y la sociedad en cierta manera miden el “ser”de acuerdo a lo que tienes o posees: Qué tan “exitoso” eres, qué profesión tienes, qué has logrado para sobresalir y sentirte “alguien” y todo esto sólo nos muestra la falta de identidad y la ausencia de Dios en la vida del hombre.

¡No importa quién somos!, cuando nuestra vida era como un desierto y carecía de esperanza alguna donde la sequedad era tal que no caía ni una sola gota de lluvia y a pesar de ello no lográbamos salir de nuestra pobreza, pero sin embargo nos empecinabamos en seguir así y no cambiar nuestra forma pensar y hacer diferente las cosas, Dios en su Gran Amor e Infinita Misericordia empezó a enviarnos ríos de agua viva a través de su Santo Espíritu y nosotros que estábamos muertos, revivimos! dejamos de no ser nada a comprender de qué somos hechura de amor y semejanza de su imagen por eso no importa quién somos, si en nuestra vida no está Él, no importa cuántos fracasos hayamos experimentado, no importa que estemos viviendo una vida modesta, no importa que se trate de una persona sin esperanza, si se abre el corazón al fluir de los ríos de agua viva de Dios. Porque florecerá nuestra esperanza, nuestra tierra que era muerta dará su fruto en un gran bosque lleno de su presencia por que ya no importará quien somos si dejamos que sea Él en nosotros.

Leamos hoy: Gálatas 2:20

Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.

Por: #JulianchoMerchán

Bendiciones!