Y no hay cosa creada oculta a su vista, sino que todas las cosas están al descubierto y desnudas ante los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta. Hebreos 4:13

#Vitamina Espiritual 💊

Desde hace mucho tiempo se ha venido manejando en ciertas esferas acerca del liderazgo revolucionario, se promueve, se habla y muchos se autodenominan así, pero están muy lejos de lo que realmente es ser un verdadero líder. Equivocadamente “el líder” de estos tiempos no acepta consejos pues piensa que sólo él posee la verdad y la experiencia correcta para cada caso, impone más no se dispone, complica más no simplifica, exige autoridad sin haberla cultivado, y sobre todo confía erróneamente en su instinto. De esta forma jamás obtendrá los frutos que ilusamente anhela.

Para que un líder de verdad pueda producir cambios y el efecto que espera debe tener una visión clara, específica y convincente. Lo más importante para un líder es que tenga visión y para eso debe obtener su alimento no de cualquier fuente. Es más, uno tiene que ver de dónde o de quién ha recibido esa visión. La visión de un líder Cristiano debe ser una visión de Dios y no del líder mismo. Por este motivo vivimos fuera de un desarrollo y crecimiento sobrenatural ya que “los líderes” actuales buscan impartir su voluntad humana errónea y equívoca, menospreciando la Sabiduría correcta y perfecta de Dios en sus ejecuciones.

Si un líder tiene una visión apartada de Dios, sólo traerá dificultades en la comunidad donde quiera que ejerza su liderazgo. El líder necesita tener discernimiento, para saber si la visión que tiene ha venido de Dios o si es un simple pensamiento propio; algunos difieren en esta gran virtud. Para sentar esta verdad, podemos ver un ejemplo real en la vida de Pablo, supo diferenciar su expectativa de la visión de Dios. Por esta razón pudo hacer lo que era de beneficio para la obra de Dios y no persiguió su propio beneficio. La visión que se recibe de Dios, no debe ser puesta de lado por las dificultades que lo acompañen. Si la visión es clara en nuestro corazón, nuestra vida será diferente. La dirección de la vida va a cambiar. Una vida que estaba enfocada en sí mismo, se convierte en una vida para Dios. Tome la visión de Dios y verá no solamente su vida sino su entorno transformados.

Leamos hoy Habacuc 2:2-4

Y Jehová me respondió, y dijo: Escribe la visión, y declárala en tablas, para que corra el que leyere en ella. Aunque la visión tardará aún por un tiempo, mas se apresura hacia el fin, y no mentirá; aunque tardare, espéralo, porque sin duda vendrá, no tardará. He aquí que aquel cuya alma no es recta, se enorgullece; mas el justo por su fe vivirá.

Por: #JulianchoMerchán

Bendiciones!