Jehová reina; se vistió de magnificencia; Jehová se vistió, se ciñó de poder. Afirmó también el mundo, y no se moverá. Firme es tu trono desde entonces; Tú eres eternamente. Slmos 93:1-2

#VitaminaEspiritual💊

En el Evangelio de la conversión es indispensable ver la gloria de Dios en Cristo. El Cristiano que solamente confiesa con palabras, pero sin Fe, podrá decir muchas cosas correctas, pero no dará frutos espirituales.  ¿A qué se debe esto? Es que no se ha producido el cambio sobrenatural de trasladarse de las tinieblas a la luz. No se han eliminado las influencias del pecado y Satanás que nos confunde. Los ojos del corazón no ven La Gloria de Cristo, quién es la imagen de Dios mismo.

«Cuando una persona se convierte, sale de un dominio e ingresa a otro, es decir, sale del dominio de las tinieblas para trasladarse al dominio de la luz. Durante la conversión, las personas reciben la guía para ver lo espiritual. Lo que antes escucharon nada más, ahora lo pueden ver con sus propios ojos. Por la Fe, ven a Dios y a Cristo, el pecado y la santidad, el camino de la salvación, un mundo espiritual invisible, la felicidad que gozan al recibir la gracia de Dios, y la temerosa ira de Dios. Experimentan la existencia de Dios de una manera única en la vida. No es que se comprueben estas cosas con simples argumentos superficiales. Sino que pueden estar seguros de todas estas cosas porque comienzan a ver por ellos mismos».  Como Dios es el tema principal y Autor de la Biblia, toda la Palabra apunta a la Gloria de Dios. Pero la Gloria de Dios resplandece mucho más en los asombrosos acontecimientos del Evangelio como la muerte en la Cruz de Cristo y su Resurrección.

Leamos hoy: 1 Crónicas 29:11

Tuya es, oh Jehová, la magnificencia y el poder, la gloria, la victoria y el honor; porque todas las cosas que están en los cielos y en la tierra son tuyas. Tuyo, oh Jehová, es el reino, y tú eres excelso sobre todos.

Por: #JulianchoMerchán

Bendiciones!