Forjad espadas de vuestros azadones, lanzas de vuestras hoces; diga el débil: Fuerte soy. Joel 3:10

#VitaminaEspiritual💊

Aquél que participa de la obra de Dios, aún con sus debilidades, experimenta el gran poder de Dios. Podemos ver como referencia al apóstol Pablo quién confiesa que él es un hombre débil, con un aguijón en el cuerpo para no vanagloriarse de las revelaciones que recibió. Es irónico, pero Dios escoge a los débiles para realizar ministerios que manifiesten el poder de Cristo.

Las debilidades, afrenta, necesidades, persecuciones, angustias son situaciones que muchas veces padecemos aunque no las deseamos. Cuando Pablo luchaba con éstas situaciones, él se dió cuenta de que Dios lo permitía; aún más, comenzó a aceptarlas al saber que Dios realizaban grandes obras a través de ellas.

Entonces, el poder de Dios comenzó a permanecer sobre él, y él fue perfeccionándose aún más para toda buena obra. Pudo comprender mejor al Señor, quien sufrió en la Cruz, y resucitó de la muerte, pues la debilidad es el canal del poder.

Leamos hoy: 2 Corintios 12:9-10

Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo. Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.

Por: #JulianchoMerchán

Bendiciones!