Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos. Efesios 5:15-16

#VitaminaEspiritual💊

En medio del incendio que hubo en África, una choza se vio envuelta en un gran incendio y en pocos segundos todo se redujo a cenizas. Toda la familia que vivía allí murió, excepto un niño. Sobrevivió gracias a un viajero que arriesgó su propia vida para ingresar a la casa envuelta en llamas y salvó al pequeño. Levantó En sus brazos al niño en medio de las llamas, lo puso a salvo y desapareció en la oscuridad.

Al día siguiente, toda la tribu se reunió para decidir en donde se quedaría el niño. La gente pensaba, con superstición, que como el niño sobrevivió al incendio, sería una persona muy especial. Cuando todavía continuaba la discusión, un joven extranjero vino hacia los reunidos y reclamó sus derechos sobre el niño. El mostró sus manos quemadas por el incendio del día anterior. Sostuvo que lo más justo era que él que había salvado la vida del niño en el incendio pudiera criarlo.

De esta misma manera Jesús, nuestro Señor y Salvador, que tiene heridas por amor a nosotros, reclama el derecho sobre nuestras vidas para cuidarnos y amarnos. ¡Dios con heridas! No guardó Silencio en la Cruz. si prestamos oído a su clamor, pronto nos encontraremos en pie sobre la tierra santa. Su clamor manifiesta la esperanza más profunda de nuestro espíritu y alma. Viendo el padecimiento de Jesús por nosotros, los pecadores, gritaremos aviva voz: « ¡Abran sus ojos! ¡Vean cuanto nos ama Jesús! ».

Leamos hoy: Efesios 5:1-2

Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados. Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó así mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante.

Por: #JulianchoMerchán
Bendiciones!