Porque nuestra gloria es esta: el testimonio de nuestra conciencia, que con sencillez y sinceridad de Dios, no con sabiduría humana, sino con la gracia de Dios, nos hemos conducido en el mundo, y mucho más con vosotros. 2 Corintios 1:12

#VitaminaEspiritual💊

Que las apariencias engañan, es una frase que se escucha mucho por ahí pero como duele en lo profundo cuando lo experimentamos en carne propia y comprobamos que es cierto, por eso más que un envoltorio de lujo, una fachada hermosa, una cara bonita o unas dulces palabras, lo importante es el contenido.

Para triunfar en el mundo, uno tiene que saber adornarse por fuera; pero si uno no posee verdad y sinceridad, al fin y al cabo, todos se darán cuenta de que lo de afuera es una total falsedad. Así que nuestro proceder y nuestra manera de vivir mostrará si realmente en esencia somos de Cristo o no. Muchas veces se utilizan «referencias» para que otros lo reconozcan a uno. Pero la mejor presentación es la personalidad que se demuestra en la vida. La gente del mundo lee los mensajes que nosotros transmitimos con nuestras palabras y nuestras obras.

Más que la recomendación del hombre, lo importante es mostrar al Cristo Vivo que está en nosotros. Los del mundo reconocen que somos discípulos del Señor, observando en nosotros el poder del amor. Para los cristianos, el reconocimiento de Dios es más importante que el reconocimiento de los hombres.

Leamos hoy: 2 Corintios 3:1-3

¿Comenzamos otra vez a recomendarnos a nosotros mismos? ¿O tenemos necesidad, como algunos, de cartas de recomendación para vosotros, o de recomendación de vosotros? Nuestras cartas sois vosotros, escritas en nuestros corazones, conocidas y leídas por todos los hombres; siendo manifiesto que sois carta de Cristo expedida por nosotros, escrita no con tinta, sino con el Espíritu del Dios vivo; no en tablas de piedra, sino en tablas de carne del corazón.

Por: #JulianchoMerchán

Bendiciones!