Estad siempre gozosos. Orad sin cesar. Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús. 1 Tesalonisenses 5:16-18

#VitaminaEspiritual💊

Cuando Oramos y Clamamos a Dios se evidencia la esencia de un corazón humilde, un gran ejemplo de esto nos lo describe la bendita palabra de Dios, cuando Jesús salía de Jericó, el ciego Bartimeo, escuchando que Jesús el que pasaba, comenzó a clamar a gran voz: «¡Hijo de David, ten compasión de mí!».

Algo que me impacta es ver como Bartimeo tenía discernimiento espiritual, pues sólo por haber escuchado los rumores sobre Jesús, entendió que Él era el Mesías que había venido como hijo de David. Aunque la multitud lo hacía callar, «¡él clamaba aún más fuerte!». Nadie podía impedir que él clamara a Jesús con intenso anhelo. Bartimeo tenía un deseo profundo de encontrarse con Jesús para que sanara sus ojos, pero fue su clamor el que hizo detener los pies de Jesús en su paso.

A veces comenzamos a Orar y Clamar, pero cuando nos encontramos con un obstáculo, nos detenemos y dejamos de orar. El señor desea ver una Fe que clama con perseverancia, y un corazón que no mira las circunstancias si no que mira a sus ojos sabiendo que la respuesta viene en camino.

Leamos hoy: Jeremías 33:3

Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces.

Por: #JulianchoMerchán

Bendiciones!