¿Cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu y cómo se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará las vuestras conciencias de las obras muertas para que sirváis al Dios vivo? Hebreos 9:14

#Vitamina Espiritual 💊

Una de las inquietudes más grandes del ser humano a través de su vida es como vencer las adversidades y problemas que lo agobian, aún algunos creyentes no aprovechan los recursos y las armas espirituales que Dios desde el sacrificio de nuestro Señor Jesucristo nos ha venido revelando y provisto. La clave para alcanzar esa victoria que tanto se anhela en todas las áreas de nuestra vida es alinear nuestra visión con el Reino de Dios, para que este sea establecido en cada mente, corazón, ciudad y nación; es muy importante que los creyentes aprendamos a usar la autoridad que el Señor nos dio para confrontar las acechanzas y poderes adversos. No existe en el mundo otra manera de vencer al enemigo si no es aplicando el poder de la Sangre de Cristo.

La Sangre de Jesús ata, neutraliza y aniquila los poderes demoníacos en los aires, doblega a nuestro enemigo y todos sus ejércitos de maldad y sus intenciones, activa las huestes angelicales comandadas por Miguel para reprender su poder y dar libertad plena y  sin límites, conforme como nos lo enseña, Apocalipsis 12:7-10.

Nosotros simplemente con la Fe que nos ha sido dada debemos aplicar la Sangre del Cordero tal cual como como en la época de Moisés los israelitas lo hicieron. De esta forma profesamos y ponemos en práctica la plena confianza del poder que hay en la Sangre de Jesús con la que fuimos redimidos, libertados y reconciliados con nuestro Padre Eterno, de esta forma el poder de la tinieblas es desalojado de cada persona y cada familia, el enemigo empieza a retroceder y el pueblo de Dios  avanza hacia la conquista, experimentando así bendición y libertad insuperables.

Leamos hoy: Apocalipsis 12:11

Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos, y menospreciaron sus vidas hasta la muerte. Apocalipsis 12:11

Por: #JulianchoMerchán

Bendiciones!