¿Quién es el hombre que teme a Jehová? El le enseñará el camino que ha de escoger. Gozará él de bienestar, Y su descendencia heredará la tierra. Salmos 25:12-13

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los hombres de Dios también se cansan,  se frustran y en un momento de crisis pueden gritar ante Dios su dolor.  Sin embargo, los tiempos de mayor frustración pueden convertirse momentos liberadores cuando optamos por la renuncia.  Muchas veces deseamos tener el control de todo. Queremos demostrar a Dios y a todos los espectadores o seguidores que podemos lograrlo.  Necesitamos experimentar el dolor de la impotencia para reconocer que sin la gracia de Dios no podemos avanzar un paso. Necesitamos humillarnos, renunciar a ser justificados por nuestras obras ante los hombres y ante Dios y entregarle al Padre nuestra propia impotencia, es un acto de renuncia.  Renunciamos a ser el centro de la historia o el personaje Heroico que fue elegido por Dios para hacer las proezas.

Sí sólo pensamos en nuestra reputación y dominio, estamos rechazando el modelo de comunidad del Dios trino que desea involucrar a los demás. Si nosotros nos sentimos cansados debemos reconocerlo y apresurarnos a pedir auxilio y dejar que nuestro corazón se abra de par en par para que Dios tome de él y siembre en nosotros.  Cuál es nuestra reacción Cuando sentimos que necesitamos soltar algo valioso? ¿Nos aferramos a eso? ¿O anhelamos que mejor otras personas estuvieran en lugar de nosotros?  Examine su corazón y vea cuáles son las cosas que le producen dolor.  ¿Porque no quiere aceptarlas? ¿Porque le cambia los planes si se ejecutarán? ¿Está luchando por aferrarse a ellas? ¿ Está dispuesto a dejarse llevar por Dios a una realidad donde deje de ser el dueño y Dios tome el control?

Leamos hoy: Proverbios 3:5-8

Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas. No seas sabio en tu propia opinión;Teme a Jehová, y apártate del mal; Porque será medicina a tu cuerpo, Y refrigerio para tus huesos.

Por: #JulianchoMerchán

Bendiciones!