Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho. Juan 15:7

#Vitamina Espiritual 💊

Así como el deportista día a día se prepara, se ejercita y aprovecha todos los recursos que están a su alcance para estar en forma y obtener los resultados que espera; así mismo el creyente día a día se prepara y se ejercita en Oración para que su espíritu siempre se encuentre en forma y fortalecido para enfrentar cualquier situación y así conquistar la victoria, pero en ocasiones olvidamos la importante práctica en el tema de la oración lo que es el Invocar que es muy distinto a lo que normalmente hacemos como es orar mentalmente o en voz baja, invocar significa hacerlo en voz alta es un clamor que hacemos de forma especial y que en la biblia se utilizó a lo largo de la historia, todos los creyentes en algún momento hemos orado a Dios.

Él nos escucha sin importar si lo hacemos en silencio o en voz alta, sin embargo, no debemos olvidar ni descuidar la práctica de invocar el cual es un clamor especial y definitivamente audible, por el ejemplo cuándo un niño se golpea o se cae su primer exclamación es «¡Mamá!» ella lo escucha e inmediatamente acude a él, lo consuela y tranquiliza. Un recién nacido llora a gritos cuándo tiene hambre, está cansado o tiene miedo se siente indefenso y necesita el cuidado y la atención.  De igual manera, al invocar el nombre del Señor, estamos diciendo que tenemos hambre de Él, que le necesitamos y que no podemos seguir adelante sin Él. Practiquemos el ejercicio de Invocar, recurso poderoso que nos ayuda a enriquecer nuestra vida de Oración y nos permite tener una Esperanza más activa.

Leamos hoy: Salmos 116:1-2

Amo a Jehová, pues ha oído Mi voz y mis súplicas; Porque ha inclinado a mí su oído; Por tanto, le invocaré en todos mis días.

Por: #JulianchoMerchán

Bendiciones!