Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos. No os hagáis, pues, semejantes a ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis. Mateo 6:7-8

#Vitamina Espiritual 💊

En la práctica de la Oración una de las preocupaciones entre los creyentes es si serán respondidas o no, si se está haciendo de la forma adecuada y el porque pasa el tiempo y no hay respuesta alguna, pues bien, lo primero que debemos identificar es si la Oración se está haciendo en nuestra carne, basada «únicamente» en nuestras necesidades básicas primarias o quizás palabras precipitadas por el afán del momento, tal como nos enseña el libro de Santiago 4:3 cuándo nos dice: Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites.

Ahora no podemos ni debemos permitir por ninguna circunstancia la duda, por que a través de la duda viene la inseguridad, la inseguridad provoca pérdida de fe y nace el desaliento, y el desaliento nos produce frustración y de la mano de la frustración viene el fracaso, así que si somos conscientes de ésta cadena de sentimientos negativos que por lo general acosan nuestra buena práctica, no debemos permitirlos, ni consentirlos en ningún momento, «porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra», Santiago 1:6.

Nuestra Oración realmente debe estar guiada por el Espíritu Santo que es quien nos introduce en la presencia de Dios dándonos ese balance que necesita nuestra vida de Oración como conviene, buscando realmente descubrir y aceptar el propósito que Él tiene para nosotros conforme a su perfecta voluntad; porque no solamente fuimos creados para disfrutar una vida natural y común, sino fuimos dotados de un poder espiritual no sólo para cambiar necesidades sino para mover montañas e influir sobrenaturalmente en el mundo y así establecer y dar a conocer su Reino; en tal virtud nos es necesario tomar los correctivos puntuales para no desperdiciar equivocadamente ese precioso tiempo y así levantar una Oración transformadora y de poder.

Leamos hoy: 1 Juan 5:14-15

Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.

Por: #JulianchoMerchán

Bendiciones!