En todo os he enseñado que, trabajando así, se debe ayudar a los necesitados, y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: Más bienaventurado es dar que recibir. Hechos 20:35

#VitaminaEspiritual💊

Hoy quiero que pienses en tus relaciones con los demás en términos de llenar una Jarra y derramar su contenido sobre esas personas. Teniendo esto en mente, consideremos dos factores importantes. Primero, ¿qué hay en tu Jarra? Jesús señala una serie de cosas que podemos escoger para derramar sobre los demás: cosas materiales, amor, buenas acciones, dinero, misericordia y perdón. Una lista realmente impresionante. Sin embargo, el Señor llama a sus seguidores a una medida aun más elevada.

Nos ordena dar a los egoístas, amar a nuestros enemigos, hacer bien a quienes nos maltratan, prestar sin esperar que nos devuelvan, y extender perdón y misericordia a quienes no lo merecen. ¿Por qué nos llama Él a una acción tan extrema? Porque como hijos de Dios se espera de nosotros que tratemos a los demás de la misma manera que Él los trata a ellos, porque “él es benigno para con los ingratos y malos” (v. 35). El segundo factor a considerar es el tamaño de nuestra Jarra. Cristo dice que seremos medidos conforme a cómo midamos a los demás (v. 38).

Pero también nos dice, que no esperemos ninguna recompensa de quienes tratamos con amabilidad (v. 35). La recompensa final por nuestra actitud amorosa y compasiva vendrá, no de ellos, sino del Altísimo. ¿Qué estás derramando sobre los demás cada día? Al cubrirlos de compasión, exhibe el carácter de su Padre celestial y demuestra que es su hijo. Utilice una Jarra grande llena de amor y de bondad, y descubrirás que el Señor usa una Jarra aun más grande para prodigar su bondad sobre ti.

Leamos hoy: Lucas 6:38

Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo; porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir.

Oremos:

Señor, abre mi corazón, aún cuando pase por dificultades, para retornar, dando a mano abierta y generosa, lo que pueda ofrecer con los dones con los que me has bendecido; no quiero sembrar con escases sino a manos llenas como Tú lo haces conmigo. Mira que te lo pido Padre Amado y te doy gracias en el nombre de Aquél que se inmoló para darnos la felicidad eterna. Amén y Amén!

Biblia Promesas Digitado y Editado por: #julianchomerchán

Favor, Gracia y Paz!