No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón. Mateo 6:19-21

#VitaminaEspiritual💊

Cosas y más cosas. Un mejor trabajo. Una casa más grande. Buena ropa para todos. La cita para salir a almorzar mañana. Un televisor de alta gama. ¿Capta usted lo que digo? Muchos hemos aprendido a confiar en Dios para que nos prospere, pero pedimos tanto que se nos hace imposible estar al día con todas las cosas. Gastamos tanto tiempo y esfuerzo atendiendo a las cosas legítimas de la vida, que sin tener conciencia de ello empezamos a poner nuestro afecto en las cosas del mundo y no en Dios.

Pero entonces viene la pregunta que pone a prueba la naturaleza verdadera de nuestra fe. ¿Servimos a Dios porque le amamos o porque estamos en una situación desesperante? Se requiere más dedicación servir a Dios en la prosperidad que en la desesperación. Porque existe la tentación a dedicarse más a las cosas terrenales y a dejar las cosas de Dios en segundo plano. Cuando las bendiciones materiales de Dios empiecen a llegarle, tenga presente que Él no le ha capacitado en su Palabra para que usted satisfaga sus propios deseos.

Él le ha dado a conocer su Palabra para que usted ande en el Espíritu y haga la obra que le ha llamado a cumplir. No deje que las cosas de este mundo le hagan desaprovechar las cosas gloriosas del Espíritu. Ponga sus cosas en orden de acuerdo a la Palabra de Dios. Ponga su mira en las cosas de arriba y descubrirá que la vida puede ser un pedazo de cielo aquí, como se supone que debe ser.

Leamos hoy: Colosenses 3:2

Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra.

Oremos:

Señor, que los bienes, posesiones o deseos de prosperidad material no nublen mi visión de las cosas verdaderamente importantes y eternas: las que residen en Tu Espíritu. Permíteme caminar cada día a junto a Ti, sin que las distracciones del mundo me alejen de Tus caminos; mira que te lo pido Padre y te doy gracias en el nombre de Aquél que me redimió a precio de Sangre, Amén y Amén!

Biblia Promesas Digitado y Editado por: #julianchomerchan

Gracia y Paz!