Igualmente, jóvenes, estad sujetos a los ancianos; y todos, sumisos unos a otros, revestíos de humildad; porque: Dios resiste a los soberbios, Y da gracia a los humildes. 1 Pedro 5:5

#Vitamina Espiritual 💊

Orgullosos o Misericordiosos dos caminos con diferentes pasos que nos conducirán a distintos lugares a unos de resentimiento y egoísmo, para otros de reconciliación y libertad incomparable, para el primero sólo basta con saber que caminamos con él, si en nuestro mover existen la arrogancia, la soberbia, la vanidad y la falta de humildad, que nos llevarán al rencor, amargura, odio y enemistad lo que ocasionará inevitablemente que en el corazón no quede lugar para Dios.

Para el segundo se necesita tener una consciencia clara en la administración de una de las prácticas más cruciales en este tiempo como lo es la Compasión y el Perdón, una invitación hecha por Dios en toda la historia de  la humanidad y que nos lleva a unos tiempos de refrigerio tan maravillosos que nos conectan con la escencia pura de nuestro Padre Celestial a través de la paz y la reconciliación.

Siendo así porque nos cuesta tanto perdonar y ser compasivos cuando nos ofenden o cometen algún agravio contra nosotros? Pensamos que si perdonamos a alguien le estamos dando la razón o estamos justificando a la persona que nos hizo daño, que perdonar es debilidad, restar importancia a lo ocurrido, resignarse, negar el dolor, que estamos cediendo autoridad al otro y en esto estamos muy equivocados porque cuando perdonamos y somos compasivos se desata una acción liberadora tanto para el uno como para el otro, para el uno paz y tranquilidad y para el otro libertad y gozo así que de ahora en adelante será más consciente ésta práctica para nosotros porque tomaremos el camino ser Misericordiosos en la práctica del perdón así como Dios lo hizo con nosotros a través de Jesús y trajo consigo la reconciliación con nuestro Padre Eterno.

Leamos hoy: Colosenses 3:12-14

Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia; soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros. Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto.

Por: #JulianchoMerchán

Bendiciones!