el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas, hecho tanto superior a los ángeles, cuanto heredó más excelente nombre que ellos. Hebreos 1:3-4

#VitaminaEspiritual💊

No es razonable comparar a Dios con los ídolos. Dios No puede ser comparado con nadie ni es semejante a nadie, por cuanto Él existe por sí mismo, es el Altísimo. No conoce límites, es eterno, soberano, y el único que gobierna la creación.

Los ídolos, en cambio, no pueden existir por sí mismos y no son más que imágenes hechas por manos humanas con oro y plata. Estos no pueden moverse de su sitio y no pueden dar ni un paso sin ayuda.

Orar y adorar a los ídolos es tan vano como tratar de detener el viento, porque son incapaces de ayudar o librar a los hombres.

Leamos hoy: Isaías 46:5-7

¿A quién me asemejáis, y me igualáis, y me comparáis, para que seamos semejantes? Sacan oro de la bolsa, y pesan plata con balanzas, alquilan un platero para hacer un dios de ello; se postran y adoran. Se lo echan sobre los hombros, lo llevan, y lo colocan en su lugar; allí se está, y no se mueve de su sitio. Le gritan, y tampoco responde, ni libra de la tribulación.

Por: #JulianchoMerchán

Bendiciones!