Habrá considerado la oración de los desvalidos, Y no habrá desechado el ruego de ellos. Salmos 102:17

#Vitamina Espiritual 💊

Desde hace algún tiempo muchos me han venido preguntando y se sienten muy inquietos por el tema de la Oración acerca de si están orando de la manera correcta, si quizás lo están haciendo torpemente o de forma adecuada y pues quiero el día de hoy hacer referencia del modelo que nuestro Señor Jesucristo nos ilustró en el pasaje de Mateo capítulo 6 donde la Oración debe tener ciertas características; por ejemplo tomaremos algunas ya que el tema de la Oración es muy rico, extenso y engrandecedor así que sería muy edificante que cada uno de ustedes propusiera en su corazón ahondar mucho más en esta práctica tan apasionante a través de un estudio Biblico personal.

Cuando una persona ora, debe imitar el modelo de “Jesús quien Oró al Padre con sinceridad, humildad, y honestidad”.

Cuando oramos lo más importante no son la cantidad de palabras o repeticiones que se hagan sino la persona y el corazón que las pronuncia, su convicción, el deseo de su alma por tener más que una conversación con su creador, una intimidad con Él, relación profunda y espiritual entre el hijo y su Padre del Cielo, la oración efectiva es aquella que se hace con sinceridad, dirección y reconocimiento; ésta nos permite crecer espiritualmente y nos fortalece cuando estamos en debilidad y necesidad, debe estar dirigida al Padre que está en el cielo y en el corazón, reconocer la Importancia que tiene la dirección de Dios para nuestra vida, debe incluir una actitud profunda de adoración, arrepentimiento y gratitud ya que es parte de nuestro reconocimiento que Dios es Soberano ante todo y ante todos, el elemento indispensable en la oración es la fe, se necesita creer, aceptar, honrar y reconocer a Dios para que la oración tenga respuesta, debe estar acompañada de necesidad, ruego, petición y sobretodo buscando que se haga su voluntad y no la nuestra, buscando su Reino siempre más que lo terrenal, pidiendo ser saciados de nuestra hambre espiritual más que la física por que esta provisión es parte de la añadidura, anhelando ser santos y pidiendo fortaleza ante la tentación para no caer en ella, y clamando su protección en bajo todo peligro y descansando en Él declarando nuestra confianza en su favor.

Leamos hoy: Santiago 5:15-16

Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si hubiere cometido pecados, le serán perdonados. Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho.

Por: #JulianchoMerchán

Bendiciones!