yo los llevaré a mi santo monte, y los recrearé en mi casa de oración; sus holocaustos y sus sacrificios serán aceptos sobre mi altar; porque mi casa será llamada casa de oración para todos los pueblos. Isaias 56:7

#Vitamina Espiritual 💊

Todas las ciudades espirituales son puestas a prueba por 3 catástrofes: la lluvia, la inundación y el viento. Cuando pasan por estas pruebas, solamente permanecen las ciudades edificadas sobre la palabra de Jesús. Él dijo que los edificios levantados «cerca» de la palabra de Jesús, y no «sobre» ella, pertenecen a los necios. Hay muchas personas que buscan entender con su intelecto la palabra de Jesucristo, y no la obedecen. Todos lo que ellos edifican, se derrumbará ante las pruebas, porque no fueron levantadas «sobre» la palabra de Dios, sino sólo cerca de ella.  Todos nosotros pasaremos por la prueba final. Llegará el momento cuando todo lo que hemos logrado levantar, será puesto a prueba. Entonces todo lo que no fue levantado sobre la palabra de Jesucristo, caerá ante la catástrofe.

Es muy fácil levantar un edificio, cada uno a su manera, ignorando la palabra de Dios.  Pero Jesús siempre puso a prueba a sus discípulos. ¿Has Guardado de atesorado mis palabras?  ¿Las has puesto por obra en tu trabajo?  ¿En tu familia?  ¿Y en tu vida?  Deseo que puedan mantenerse alejados de las personas que buscan edificar su vida sólo «cerca» de la palabra de Jesús.  El señor no ha permitido excepciones, estableciendo cuáles partes deben ser Santos, y cuáles partes no. Todo debe ser edificado «sobre» el fundamento, es decir su palabra.

Leamos hoy: Mateo 7:24-27

Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca. Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena; y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina.

Por: #JulianchoMerchán

Bendiciones!