No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia. He aquí que todos los que se enojan contra ti serán avergonzados y confundidos; serán como nada y perecerán los que contienden contigo. Isaías 41:10-11

#VitaminaEspiritual💊

“He sido quebrantado muchas veces”. Así me dijo este hombre que hablaba conmigo mientras tomábamos un café.   “Creo que una vez más no podré aguantar. Ha sido una de tras de la otra y eso me ha drenado el espíritu”. Realmente al oír toda su historia mi corazón se estremecía.No sabía que responderle. Decirle simplemente que confiará más en Dios o que orara más o que no dejará de asistir a la iglesia, no le iba a ayudar en nada.  El quería algo más sustancial.

Por qué Jesús dijo “Bienaventurados (totalmente felices) los que lloran, porque ellos serán consolados”. El trabajo del Espíritu es quebrar nuestro ego y nuestra voluntad para que podamos reflejar a Cristo. Nuestra vida es como un grano de trigo. Una cáscara dura protege y encierra la vida. Para que la vida salga necesita la cáscara ser quebrantada, partida, despedazada, desmenuzada y entonces la vida fluye para dar vida a otros granos.

Si hoy me niego a pasar por el proceso, perderé la oportunidad de crecer, ser refinado, purificado y proyectado. Mi vida más que una extensión en mis éxitos es la prolongación de vida en mis quebrantos. Lo que parece duro en mi se deshace en el mismo momento que me abandono en las manos de aquel que me ha llamado a su muerte para luego se participe de su resurrección. No hay vida que fluye a menos que mi orgullo sea hoy quebrantado y entonces podré ser humilde como Él lo es.

Leamos hoy: Salmos 62:7

En Dios está mi salvación y mi gloria; En Dios está mi roca fuerte, y mi refugio

Oremos:

Señor, De ti aprendo que eres manso y humilde de corazón, permite que el mio al igual que el tuyo no cambie a pesar de las desilusiones y desengaños.  Hoy acepto con alabanzas todas las pruebas que guarde mí camino, porque se que ellas a pesar de difíciles fortalecerán mi fe y me acercarán más al propósito de bien que tienes para mí. Mira que te lo pido Padre Amado y te doy gracias en el nombre de Aquél que entregó su vida por salvar la mía y la de toda la humanidad. Amén y Amén!

Biblia Promesas – Digitado y Editado por: #julianchomerchan

Favor, Gracia y Paz!